¿Qué les pasa a los Kirchner?



CON SÍNTOMAS DE AUTORITARISMO

LA DEMOCRACIA HUELE A TRAMPA


Por Roberto C. Neira

No es la primera vez que un gobierno peronista apela al síndrome de la catástrofe para torcer el resultado de una elección. Lo hizo Carlos Menem y hasta el propio Perón, durante su presidencia (1946-1955), cuando apeló a distintas maniobras para torcer los pronósticos en lugares difíciles. En la Ciudad de Buenos Aires, donde los resultados le resultaban siempre esquivos, ordenó cambiar las circunscripciones electorales con un dibujo que unía zonas marginales con residenciales. En la práctica, Villa Lugano le sumaba votos al Barrio Norte y a Recoleta, de ese modo se adjudicaba éxitos donde no los había.


Hoy, el oficialismo, a instancias del esposo presidencial, viene recurriendo a distintas argucias para lograr un triunfo significativo y su ofensiva política tiene como objetivo diezmar a la oposición, transformando a sus representantes en un conjunto de párvulos que terminen manifestando su interés en la política, nada más que para alzarse con alguna banca o cargo público. Algo que, desde no hace mucho, viene siendo la meta de candidatos "outside" que trabajan sólo para rapiñar una banca que les abre la puerta a una serie de relaciones y contactos y a una jubilación privilegiada como legisladores.

En un país democrático, el recambio de legisladores y hasta de la figura presidencial por representantes de distinto signo político no puede ni debe implicar un cataclismo como preanuncian por estos días algunos funcionarios del gobierno. Nadie en su sano juicio puede poner en duda la gobernabilidad de un país por el simple hecho de perder una elección que no va más allá de un simple recambio de legisladores entre las distintas fuerzas políticas que componen el sistema.

El motivo de semejante denuncia pública en medio de la campaña por parte de la presidenta y de su marido, el ex presidente, no es otro que el miedo a perder un omnímodo e indiscriminado poder (mayoría legislativa) en manos de la oposición, razón por la cual se lograría una mayor participación de los legisladores de todos los partidos (minorías) en las decisiones cruciales del gobierno, algo que no parece estar en los planes de los Kirchner.

Después de revisar los vaivenes de la historia de nuestro país, ¿es posible pensar que un gobernante sólo por resignar una pequeña parte de su poder arribe a tal estado de desesperación? ¿En qué anales de nuestro pasado histórico un presidente llega a lagrimear por la posibilidad de una derrota en un simple acto eleccionario que ni siquiera implica un cambio de gobierno?

CADA VEZ HAY MENOS ARGENTINOS QUE MASTICAN CLAVOS...

Los Kirchner pretenden demostrar con sus amenazas sobre la gobernabilidad que la pérdida de poder en ambas cámaras legislativas tendrá una influencia decisiva en los tiempos que vendrán. Dicen que si esta posibilidad se concreta no podrán ayudar a los argentinos a salir indemnes de la crisis económica que vienen sufriendo y que se ahondará en los próximos meses. Por lo tanto, se hace inviable que puedan hacerse cargo de la declamada lucha contra la pobreza, del combate contra la corrupción y las mafias de la droga y menos de garantizar la seguridad a los ciudadanos, entre otras cosas.

El gobierno debería saber que todo lo que han prometido y siguen prometiendo si el pueblo los vota mayoritariamente, son temas que se han venido agravando por la incapacidad de dar soluciones urgentes a problemas que no resisten el paso del tiempo. Después de cinco años y medio de gobierno de los Kirchner han quedado en el camino multitud de promesas y deudas impagas que, por supuesto, sea quien fuere el ganador en las elecciones presidenciales de 2011, va a recibir una enorme deuda interna con gravosos costos sociales, y, quizás, peor, que la herencia que dejaron Carlos Menem y de la Rúa juntos.

LAS CANDIDATURAS TESTIMONIALES

Cristina habló de la confección de listas del oficialismo: "Nada de candidaturas testimoniales"- dijo. Eso es algo que inventaron los medios de incomunicación (SIC). Son candidaturas muy concretas."

Desmintiendo estas afirmaciones presidenciales, las candidaturas testimoniales, han sido el caballito de batalla de Néstor Kirchner para volcar la adhesión del gobernador Daniel Scioli, de un sinnúmero de intendentes bonaerenses y de dos o tres figuras puestas a dedo para reforzar una lista de "notables" que puedan impactar al votante con un cierto halo de credibilidad o de fama. Razón no le falta al haber tomado esta decisión, porque, históricamente, el justicialismo, careció siempre de figuras políticas que exhibieran modestia, honestidad, ética e idoneidad comprometida con la democracia, con la calidad institucional y con la justicia.


El problema que se le presenta a la familia gobernante es que cada vez son menos los argentinos que comen clavos, se tragan sapos y creen a pies juntillas todo lo que dice el mandamás de turno. Y han comenzado a sospechar que la lista de candidatos famosos que cumplen el rol de anzuelos en las listas testimoniales, están sólo para avalar, con una verticalidad propia del espíritu y la disciplina castrense, todo lo que se dice, se hace y se cocina en la residencia de Olivos y en Balcarce 50.


SE DICE QUE TODO VA BIEN, PERO...


La incertidumbre y la inestabilidad se van nutriendo de grandes y pequeñas cosas. La elección de junio planteada como una cuestión de vida o muerte, es una de ellas. Pero también lo es, la constante disfunción del propio Gobierno cuyo discurso oficial de hace medio año, cuando hacía referencia a que estábamos mejor para afrontar la crisis mundial que en los países centrales, terminó siendo una falacia que sirvió, una vez más, para patear la pelota hacia adelante.


Si después de estas elecciones la pelota viene mojada, fangosa y maltratada por los mismos que la patearon, seguramente tendrán tiempo de secarla, limpiarla y curtirla, para una nueva presentación, pero si la reciben sus rivales, nadie duda que habrá baile y hasta es factible que en 2011 el partido termine con goleada en contra y con los participantes del equipo oficial cargados de tarjetas amarillas y con varios expulsados.


VIVIENDO EN LA ARGENTINA SE GANA EXPERIENCIA


Hay ciertos hechos destacables que son característicos en la Argentina de estos días. Nuestro país vive en crisis políticas y económicas desde toda la vida. Pero por tratarse de un país generoso como pocos en cuanto a sus recursos naturales y por disponer de una civilidad que se ha manifestado activamente en las numerosas oportunidades que los argentinos debimos atravesar circunstancias que nos llevaron a picos inflacionarios de dimensiones gigantescas, se pudo salir de problemas sumamente graves como los acontecidos en 1975 (Rodrigazo), 1989 (Plan Primavera), 1990 (Sup-Erman González), 2001 (Corralito de Cavallo) y 2002 (Corralazo de Duhalde). Pero no fue esta una gracia concedida por la capacidad e inventiva de nuestros gobernantes – como se dice por allí – ni por algún espíritu sobrenatural que protege a la Argentina de males mayores. No, nada de eso. Ha sido únicamente gracias al esfuerzo demostrado por millones de argentinos, que, con voluntad y sacrificio, decidieron recomenzar decenas de veces los nuevos ciclos de nuestra compleja y contradictoria historia.


Esa es la razón de por qué los argentinos pueden capear una crisis económica mejor que otros: es que vivimos en crisis y nos hemos acostumbrado a ella. También por eso se hace difícil reconocer si hoy estamos mejor que ayer después de sortear tantos momentos complicados.

DICEN QUE ESTE MODELO NECESITA CONTINUIDAD


Veamos ahora, cuál es "el modelo" que los Kirchner prometen salvaguardar en caso de ser votados mayoritariamente.


Para no abundar demasiado he resumido algunos pocos temas que tuvieron difusión en distintos medios de comunicación en los últimos días y que tienen que ver con la economía y la problemática social que aquejan a millones de argentinos.


Palabras al viento. El 19 de septiembre del año pasado, la Presidenta salió al cruce de algunos sectores de la industria y el campo que pedían un dólar a $ 3,50, la respuesta de Cristina Kirchner fue: "un dólar muy alto es inconsistente contra la inflación. Nuestro desafío es mantener el tipo de cambio competitivo y eso significa abordar el tema de la inflación". Hoy, a ocho meses de aquella definición audaz y responsable en la UIA cada dólar cuesta $ 3,76.


Pobreza y desnutrición. El 25 de julio de 2008 se detectaron 400 casos de chicos desnutridos en La Rioja y uno de ellos falleció al día siguiente. Esos niños estaban inscriptos en los planes que el gobierno instituyó mediante módulos alimentarios que más tarde pasaron a ser tickets de compra directa por valores que fueron devorados por la inflación. En noviembre nuevas estadísticas daban cuenta de que había 165 mil menores de cinco años que estaban desnutridos. En Argentina viven 12 millones de niños y adolescentes de entre 0 y 17 años. En 2007, el 60,77% vivía en hogares vulnerables en términos socioeconómicos, educativos y en un entorno precario. 2.500.000 chicos viven hacinados (más de tres por pieza), y 1.680.000 con saneamiento inadecuado (hogares sin baño, agua potable e inodoro con descarga). Todas las cifras del Boletín del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia son fuertes. Hablan de chicos que pasan hambre, viven hacinados, sin agua potable, con diferencias de crianza abismales con sus pares ricos. El 86% de los chicos del 10% de los hogares más pobres tienen problemas de habitabilidad, número siete veces mayor que el 10% más rico. Hoy, en vísperas de elecciones, no hay noticias sobre la actualización de datos sobre desnutrición infantil y niños pobres.


Iglesia crítica. En uno de los documentos más severos de la era kirchnerista, la Iglesia advirtió en noviembre de 2008 que "el afán de dominio" y la "omnipotencia del poder", en detrimento del diálogo y la justicia, así como la supremacía de los intereses particulares sobre el bien común, no sólo menoscaban la dignidad de la persona, sino que "hacen crecer, indefectiblemente, la pobreza en sus diversas manifestaciones". Otros documentos no menos drásticos, se elevaron a la opinión pública en estos meses por la cuestión social y las críticas por el estado de indefensión en que se hallan cientos de miles de argentinos, llegaron en forma personal al Vaticano de parte de figuras eclesiásticas comprometidas con la grave situación de los pobres.


Pesimismo. Una encuesta privada del año pasado indicaba que seis de cada 10 argentinos creían que la situación económica era mala y que este año 2009 se agravaría mucho más.


Los ricos ganan cada vez más. La distribución del ingreso en la Argentina viene sufriendo un fuerte deterioro. Se trata del retroceso más significativo de América Latina. En 1990, incluso intentando salir de la hiperinflación, el 95 por ciento de los asalariados urbanos en el país tenían cobertura de seguridad social. Quince años después esa protección descendió al 65 por ciento, mientras Brasil mantenía una cobertura del 72 por ciento, Chile el 83%, Costa Rica el 80%, Paraguay del 76% y Uruguay del 77%. Casi al finalizar el primer gobierno peronista (1953) los trabajadores obtenían el 49,69% del PBI. En 1974, un año antes del Rodrigazo, en medio de una gran tensión social, enfrentamientos armados internos y el impacto de la crisis mundial del petróleo, la distribución del ingreso beneficiaba al asalariado con un 48,46% junto con una actividad productiva nada subestimable. Las estadísticas de 2007 indicaban que la distribución se contrajo al 25,07%, demostrando que por estas épocas el ingreso de los asalariados ha venido en picada pese al crecimiento ininterrumpido al 9% anual en su Producto Bruto Interno. Conclusión: la torta de la distribución de ingresos continúa beneficiando a los sectores de más altos ingresos en menoscabo del asalariado que a mayor distribución proporcionalmente cada vez gana menos.


La salud una utopía. Las tasas de contagio en los hospitales de nuestro país son 4 veces más altas que las de Estados Unidos. El 18 por ciento de la población que ingresa a un hospital argentino para internación corre el riesgo de adquirir una infección, según estimaciones del Programa de Vigilancia del Ministerio de Salud de la Nación. Los gérmenes que las provocan pueden estar en pacientes, ambientes o visitas de cada internado.


La morosidad en créditos de consumo alcanza al 18% en sectores de menores ingresos. Más del 10% de los créditos de consumo están en mora. En los sectores de bajos ingresos sube por arriba del 18% y la tendencia es creciente. Ese incremento de la deuda familiar explica parte de la mayor morosidad. Pero también pesan otras variables, como las fuertes promociones de las tarjetas de crédito (que estimulan el consumo hasta en 24 cuotas) y la propaganda oficial de los programas de estímulo con los fondos de la ANSES que sirvieron de "gancho" para vender productos más caros. Pero por sobre todo, la retracción económica de los últimos seis meses, que viene acompañada de suspensiones y despidos.


El Tesoro, con los números en rojo. El superávit se transformó en déficit en el primer trimestre del año. La Seguridad Social se convirtió en el sostén financiero del sector público. La tendencia se acentúa y Argentina está recurriendo hoy al endeudamiento externo, algo que no estaba en los planes del gobierno que se jactaba de disponer del dinero para cancelar todas las deudas con los bancos y acreedores externos. Lo m{as grave es que si se consolidan las cuentas públicas, los números fiscales de la Argentina son muy distintos a como se los presenta a diario. Y la razón es que una serie de gastos corrientes, intereses y ajustes de capital no se están pagando, sino que se suman al pasivo o se cancelan con nuevos títulos, incrementando de esa manera la deuda pública. Se descuenta que después de las elecciones, sea cual fuere el resultado, habrá menos obra pública, baja de subsidios y suba de tarifas y ajustes salariales a cuentagotas.


Los conflictos laborales ya treparon al 12%. Debido a la crisis y las medidas tomadas por las empresas que denuncian suspensiones, despidos, flexibilidad, los reclamos salariales se elevaron a un 12% en los primeros tres meses del año en curso.


El Banco Central informó que de enero a marzo hubo más de 5.500 millones de dólares de salida de capitales. Más del doble de la fuga ocurrida en el mismo período del año pasado. Entre octubre y enero ya se habían ido 23 mil millones. La Argentina figura en el penúltimo escalón de las naciones de América que están recibiendo inversión directa. Más abajo sólo está Costa Rica.


La crisis en la ciudad. Impacta en turismo, comercios y construcción. Por los problemas a nivel mundial, cae el turismo, la actividad que más divisas le deja a los porteños. Se suma la incertidumbre local que desacelera el consumo en los barrios y la actividad en las industrias.


Cientos de jubilados hacen cola para iniciar juicio por sus haberes. Se calcula que este año se iniciarán 70 mil demandas a partir del denominado "Caso Badaro". Todo indica que la ANSes está acumulando un pasivo o una deuda a futuro incalculable.


La inflación, la caída económica, el dengue y la inseguridad, están condicionando el tiempo electoral. Los informes de la ANSes en el Gran Buenos Aires indican un crecimiento diario vertiginoso de las prestaciones por desempleo. Los planes de asistencia social se triplicaron los últimos tres meses en Santa Fe. Kirchner, en sus discursos de campaña, habla de un supuesto repunte económico. Varias consultoras privadas, sin embargo, informan que hay un proceso recesivo desde octubre del año pasado.


MI CONCLUSIÓN


Es evidente que lo que hoy está en juego no es la gobernabilidad del país, sino un modo brutal y autoritario de hacer política dentro de las normas que rigen a la democracia. La imperfección del sistema democrático como forma de gobierno y organización del Estado, en donde las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta confiriendo legitimidad a sus representantes, está siendo utilizado por los pescadores en río revuelto. Y en este sentido, aún siendo la mejor fórmula de convivencia social, la democracia corre muchísimos riesgos, cuando habilita a participar dentro del sistema institucional a los vivillos y aprovechados de siempre. Pero son estas las reglas de juego que rigen la vida ciudadana si pretendemos vivir en un país libre.


Por eso la posibilidad de votar y elegir democráticamente a un candidato está resultando cada vez más importante y adquiere dimensiones trascendentales.


OPINIÓN


Para concluir, Santiago Kovadloff, escribió en La Nación (08-05-2009).


"Lo que está en juego es la producción de nuevos escenarios sociales; la renovación conceptual que permita abordar de manera innovadora los problemas comunes. Sólo así será posible volver a reconciliar el sentimiento colectivo con la valoración de la política. Si hacia 2010 se contara con un escenario de acción parlamentaria saneado, se le rendiría al Bicentenario de la Patria el mejor de los homenajes que el presente puede tributar al pasado y al porvenir. Es cierto que, a lo que todo indica, ese mismo escenario impondría a Néstor Kirchner un desafío inaceptable. Gobernar en minoría, tener que consensuar pareceres y proyectos con sectores disidentes, romper con el monólogo es una práctica totalmente ajena a sus costumbres políticas. Todo acotamiento de su monolítica suficiencia constituye para él una demanda intolerable. Convivir, para él, es dejar de vivir. Subordinarse a las leyes del juego democrático equivale a desaparecer de la escena política. Se entiende que llame caos a lo que entonces sobrevendría. Donde hay lugar para otro, no hay lugar para él.


Si la salud del sistema político argentino depende exclusivamente de aquel que concentra en sus puños el poder, el mensaje enviado a la sociedad es que la República, para verse preservada, no necesita contar con instituciones sólidas, sino con hombres iluminados. No obstante, el ejercicio solapado de la presidencia de la Nación le ha brindado a Néstor Kirchner, de 2007 a esta parte, menos rédito del esperado. Baste decir, para probarlo, que, por obra de su propio desenfreno, desdibujó sus posibilidades de reconquistar abiertamente la primera magistratura en el año 2011. Y así como hoy se vale de su esposa para ejercer su implacable intendencia sobre el país, así ha empezado a buscar a alguien de quien valerse para ese entonces y preservar, de ese modo, el poder indirectamente ejercido, arte en cuya confección y práctica ha demostrado ya idoneidad.


El hombre providencial no retrocede, no se retracta, no se rectifica. Lo suyo es avanzar. No hay para él otro horizonte que el configurado por su inagotable ambición. Suponiendo que estuviéramos ante un lector de Sófocles, estaríamos, a no dudarlo, ante un mal lector del desenlace de sus tragedias".